En nuestra escapada a Marrakech decidimos exprimir al máximo nuestro tiempo en el sur de Marruecos y aprovechamos para conocer un pedacito del gran desierto del Sahara en una excursión de 2 días al desierto de Zagora.

Semanas antes de nuestro viaje, reservamos la excursión de 2 días al desierto de Zagora de Civitatis. El precio de esta excursión fue de 85€ por persona. Si no disponéis de muchos días, esta es la mejor opción para conocer el desierto. Por el contrario, si disponéis de más tiempo, os recomendamos la excursión de 3 días al desierto de Merzouga. Nosotros no estuvimos en este último, pero según las imágenes que hemos visto en internet es un desierto más auténtico y sorprendente que el desierto de Zagora.

Nuestro día empezó temprano puesto que nos recogían a las 8 de la mañana en el Hôtel Restaurant Café de France en la plaza Jamaa el Fna. En este punto quedan muchas agencias con sus clientes para sus excursiones. Preguntad a quien veais con papeles que él os indicará aunque no sea el de vuestra agencia.

Nos montamos en una furgoneta con otras 4 parejas (tuvimos suerte porque eran personas simpáticas y alegres) junto con el conductor y comenzó nuestro largo viaje al desierto de Zagora. El conductor era marroquí pero hablaba español y con un micrófono nos iba contando curiosidades y anécdotas de lo que íbamos viendo. El viaje es largo, unas 10 horas, pero no os asustéis, hay varias paradas destacando la visita a la Kasbah de Aït Ben Haddou‌.

La primera parada es en Café restaurant tizi ait barka, donde desayunamos unos cafés y unas chocolatinas. Tiene un buen mirador para contemplar parte del valle por el que subimos hacia el Alto Atlas. Y es que a apenas unos kilómetros de Marrakech se abre un verdadero universo de montañas y valles que sirven de escenario a una de las culturas más atrayentes y fascinantes del norte de África: los bereberes.

Unos kilómetros más adelante nos paramos unos minutos para contemplar los picos nevados del Alto Atlas. El Jbel Toubkal, con 4.167 metros, es la cima de la cordillera y, también, una buena oportunidad de acercarse a la alta montaña sin necesidad de ser expertos montañistas.

Alto Atlas

Y otros pocos kilómetros después volvimos a parar en el mirador de Tizi n’Tichka. Desde aquí se tienen una gran vista de la serpenteante carretera del paso de Tizi n’Tichka, o alto de Tichka, que es el paso de carreteras más alto del Norte de África, con 2260 metros de altura.

Marruecos - Paso Tizi n'Tichka
Paso de Tizi n’Tichka

Sobre las 12:30, llegamos a un lugar que no esperábamos y nos sorprendió muchísimo: Aït Ben Haddou.

En este camino al desierto de Zagora, completamente fuera del tiempo, nos encontramos con la ciudad de Ait Ben Haddou, uno de los lugares más bellos y fascinantes de Marruecos.

Ait Ben Haddou
Aït Ben Haddou

Aunque normalmente se la conoce como Kasbah de Aït Ben Haddou, es en realidad un Ksar. Es decir, un pueblo fortificado y formado por kasbahs hechas de adobe.

Ksar de Ait Ben Haddou

La ciudad fortificada de Aït Ben Haddou, en la provincia de Ouarzazate, es considerada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO desde 1987, y es el Ksar o conjunto de Kasbahs que mejor se conserva del país y es un claro ejemplo de la arquitectura del sur de Marruecos.

Ait Ben Haddou

Al llegar al pueblo, nuestro conductor nos ofreció contratar a un guía local para que nos enseñase el Ksar. El precio que negociamos todo el grupo con el guía fue de 30 MAD por persona. No es necesario contratar un guía porque el pueblo es chico y el Ksar está al lado del pueblo y es gratis entrar, pero por este precio decidimos ir con el grupo. El guía hablaba español y era muy simpático aunque iba muy rápido por los estrechos y empinados callejones del Ksar. Si quieres ir tranquilamente echando fotos sin prisas, te aconsejamos moverte por vuestra cuenta.

Ait Ben Haddou

La historia de Aït Ben Haddou se remonta al siglo XVII, cuando era una parada importantísima de las caravanas de mercaderes que atravesaban el desierto. Actualmente todo el pueblo vive del turismo y muchas de las casas se han convertido en pequeñas tiendas de artesanía o de souvenirs para turistas.

Ait Ben Haddou

El ksar está en las faldas de una colina. En lo alto de la colina se ven las ruinas de una antigua fortificación. A los pies de las casas de adobe hay un pequeño palmeral y un río. Y para completar esta exótica postal, de fondo se puede ver la alta cordillera del Atlas nevada.

Ait Ben Haddou

Una curiosidad, ¡el agua del río es salada! Desde la zona alta del ksar verás que en las laderas de alrededor del río hay marcas blancas, ¡es sal!

Ait Ben Haddou

Otro de los motivos para visitar Aït Ben Haddou (la ciudad fortificada o ksar), es por pisar el lugar donde se han rodado películas legendarias como: Lawrence de Arabia, La Joya del Nilo, Jesús de Nazareth, The Living Daylights, La última tentación de Cristo, El cielo protector, Kundun, La Momia, Gladiator, Alejandro Magno, Sahara, El reino de los cielos, Babel, La reina del desierto, Las arenas del tiempo o la 3ª temporada de Juego de Tronos.

La visita terminó en el restaurante donde nuestro conductor imaginamos que pacto con el guía que nos llevase. El restaurante se encontraba a las afueras del pueblo con buenas vistas al Ksar. La comida estuvo buena y el precio fue 130 MAD por persona.

Aït Ben Haddou

Sobre las 15h volvíamos a la furgoneta y poníamos rumbo al desierto de Zahora. Aún quedaban unas 3h y en el camino pasamos por paisajes espectaculares como las montañas del Anti-Atlas, el paso de Tizi’n-Tinififft y el valle del río Draa. El río Draa es el más largo de Marruecos y a su paso riega 1,5 millones de palmeras. Es el segundo palmeral más grande de África.

Marruecos - Hacia el Desierto de Zagora

Eran aproximadamente las 18:30 cuando llegamos por fin al desierto de Zagora, muy cerca de la frontera con Argelia. La gran diferencia con el otro gran desierto de Marruecos, Merzouga, es que Zagora es mucho más árido y rocoso, aunque también encontrarás dunas en él. Pero ello no le quita encanto, de hecho es uno de los desiertos más visitados de Marruecos. Es bastante distinto al concepto de desierto de Marruecos que la mayoría de gente tenemos en nuestra cabeza, pero es realmente bonito y merece mucho la pena visitarlo. En este desierto se pueden realizar actividades como montar en camello al atardecer, recorrerlo en quad y por supuesto dormir en una jaima disfrutando de la noche y el cielo del desierto.

Nosotros tuvimos todo esto menos los quads. Al llegar nos estaban esperando los camellos para llevarnos hasta nuestras jaimas mientras disfrutamos un precioso atardecer.

Marruecos - Desierto de Zagora - Camellos
Marruecos - Desierto de Zagora

Al llegar al campamento nos recibieron con té y cacahuetes en la jaima principal.

Marruecos - Desierto de Zagora

Nuestro campamento tenía forma rectangular. En un extremo estaba la jaima principal (restaurante) y en el otro extremo la jaima baño. A un lateral y otro estaban las jaimas-habitaciones.

Marruecos - Desierto de Zagora
Marruecos - Desierto de Zagora

A continuación, dejamos nuestras mochilas en las jaimas y disfrutamos de la última luz del atardecer.

Desierto de Zagora al atardecer

Una vez anocheció volvimos a la jaima principal para disfrutar de la cena que nos tenían preparada, la cual sí estaba incluida en el precio de la excursión (las bebidas no están incluidas y hay cerveza por 20 MAD). Hay que decir que no estaba ni buena ni mala… Cenamos… jajaja

Después de cenar nos reunimos todos alrededor de una hoguera y cantamos y tocamos la darbuka. Llevad ropa abrigada para la noche pues hace algo de frío.

Marruecos - Desierto de Zagora

Antes de iros a dormir, alzad la mirada al cielo y veréis algo maravillo. Salir de la jaima y contemplar las dunas y el cielo estrellado será algo que recordarás siempre.

A las 7:30 de la mañana ya nos estaban despertando para desayunar y contemplar el precioso amanecer en el desierto. El desayuno estuvo bien (también incluido en el precio de la excursión). Ahora sí, con el estómago lleno, salimos de la jaima principal para contemplar la salida del sol. Y a las 8:30 ya estábamos montados en los camellos para volver a la carretera donde nos recogería nuestro guía/conductor para volver a Marrakech.

Volvimos sobre nuestros pasos en nuestro camino a Marrakech con algún pequeño cambio. Paramos en un mirador para admirar el enorme palmera del valle del Draa. Más adelante, paramos en otro mirador en el paso de Tizi’n-Tinififft.

Marruecos - Paso Tizi'n Tinififft
Paso de Tizi’n-Tinififft

En la vuelta paramos en Uarzazate o Ouarzazate, la puerta de entrada al desierto del Sahara. Fue una parada rápida para ver desde fuera la Kasbah de Taourirt. No llega a la grandiosidad del Ksar de Aït Ben Haddou, por eso no entramos y adelantamos la llegada a Marrakech. Además de la kasbah, en la ciudad de Ouarzazate podéis visitar uno de los mejores estudios cinematográficos del país por no decir de toda África, en otras palabras es el Hollywood Africano. Allí se han rodado películas tan famosas como  Babel, el Reino de los Cielos, Alejandro Magno, Gladiator, Kundum, entre otras, que seguro muchos de vosotros las habréis visto.

Son muchas horas de camino y como en la ida, paramos varias veces para comer o estirar las piernas e ir al baño. Sobre las 18:30 estábamos llegando a la plaza Jamaa el Fna terminando nuestra excursión al desierto de Zagora. Podéis ver cómo terminó nuestro día al final de la publicación qué ver y qué hacer en Marrakech.

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